Au Pair destacada: Celina de Alemania

Nos emparejaron con Celina, nuestra au pair de Alemania, en enero de 2020 y ella se puso manos a la obra para conseguir el visado enseguida, lo cual fue una suerte. Luego, a pesar de que nunca había viajado sola, se pasó dos semanas en Turquía con muchas ganas para poder reunirse con nuestra familia en EE. UU. Celina llegó a nuestra casa en Phoenix, Arizona, en agosto y nos mudamos a Maryland tres semanas después. Celina fue una auténtica valiente durante la mudanza de cinco días por todo el país, entreteniendo a los niños en el coche, lo que hizo que el viaje fuera muy tranquilo. Desde que llegamos a Maryland, hemos hecho muchos cambios en la casa. Celina se ha mostrado increíblemente flexible durante todo este tiempo, llevando a los niños a diferentes habitaciones en diferentes plantas para evitar las obras y mantenerse a salvo de quienes no forman parte de nuestra burbuja familiar.
Es increíble cómo consigue que Roslyn vaya a sus clases, se asegura de que Roslyn tenga su sesión de terapia cada día y se ocupa de que Adare reciba la atención que necesita. Nuestros hijos tienen necesidades y capacidades muy diferentes, y Celina sabe gestionarlo todo con gran habilidad. Incluso nos ha ayudado a enseñarle a Adare a ir al baño, haciendo que el proceso fuera muy fluido. Es una auténtica maestra del malabarismo en lo que ha sido una época muy difícil. A pesar de su decepción por no poder viajar, Celina ha mantenido el ánimo y ha dado prioridad a la seguridad de la familia. Ha sido una incorporación increíble a la familia y demuestra continuamente una resiliencia que es maravilloso ver en una joven adulta.
Cada día damos gracias por tenerla como parte de nuestra familia y nunca podremos expresar con palabras lo mucho que significa para nosotros que quiera tanto a nuestros hijos.
No siempre es fácil, cuando se tiene un niño con necesidades especiales, encontrar a alguien que no solo pueda atender las necesidades físicas de Roslyn, sino que también la quiera incondicionalmente tal y como es. Celina es capaz de hacerlo. Tiene un don auténtico y es una au pair maravillosa.

Celina sigue enseñando alemán a Adare y siempre nos ayuda a Mike y a mí con las dudas que nos surgen sobre el idioma. Hemos hablado de un montón de temas, desde las tradiciones navideñas hasta el transporte escolar, pasando por los trituradores de basura y el comportamiento de la sociedad hacia las personas con necesidades especiales. Casi no hay un día en el que no aprendamos algo sobre Alemania.
Celina es muy creativa con las actividades que organiza para los niños, y se asegura de que tengan la oportunidad de hacer proyectos artísticos divertidos, jugar en la nieve, construir torres con bloques y muchas otras cosas. Los niños pueden ser niños y divertirse, lo cual nos encanta, ya que ni mi marido ni yo somos ni de lejos tan creativos.
Los niños se lo pasan genial con ella y eso se nota en sus caras cuando entra en la habitación.
Fuimos a ver la «Symphony of Lights» durante las vacaciones y nos lo pasamos genial dando una vuelta en coche por allí. Fue una excursión familiar estupenda y nos encantó tener a Celina con nosotros. Celina y yo fuimos a Gettysburg e hicimos un recorrido en coche. Fue genial compartir un poco de historia con ella y darle la oportunidad de conocer un lugar nuevo. Tuvimos una cena de Acción de Gracias enorme, ya que queríamos darle la experiencia «americana» de comer hasta reventar. La cara que puso cuando vio toda la comida valió la pena todo el trabajo de cocinar. Jugó con Adare y Roslyn, compartiendo con ellas su primera experiencia con la nieve. Ayudó a los niños a tallar su primera calabaza, asegurándose de que aprendieran todo sobre las calabazas.
La familia Stanisch
Reisterstown, Maryland
Participante Au Pair







