Cómo pueden las au pairs ayudar a mantener unas rutinas saludables en casa durante el invierno

Publicado el
13 de mayo de 2026
5 consejos para mantener a tu familia sana en invierno

El invierno puede ser emocionante, pero también trae consigo cambios en la rutina, un clima más frío y más enfermedades típicas de esta época. Como au pair, puedes desempeñar un papel importante ayudando a los niños de la familia de acogida a adquirir hábitos saludables, sentirse a gusto y mantener las rutinas diarias sin problemas durante los meses de invierno.

La temporada de resfriados y gripes puede hacer que el día a día resulte un poco más complicado, sobre todo cuando los niños tienen que compaginar el colegio, las actividades y el tiempo que pasan en casa. La buena noticia es que unos pequeños hábitos pueden marcar una gran diferencia. Aquí tienes algunas ideas sencillas para que las au pairs puedan ayudar a fomentar rutinas saludables en casa durante el invierno.

Lávate las manos con frecuencia

Una de las formas más sencillas de fomentar hábitos saludables durante el invierno es animar a los niños a lavarse las manos con frecuencia. Entre el colegio, los deportes, los recados y el tiempo de juego, los niños están en contacto con gérmenes todo el día.

Como au pair, puedes ayudar a que lavarse las manos se convierta en parte de la rutina diaria antes de las comidas, después de ir al baño, al llegar a casa y cada vez que los niños hayan estado fuera de casa. Lavarte las manos con regularidad también ayuda a dar buen ejemplo. Un hábito tan sencillo como este puede ser de gran ayuda durante la temporada de resfriados y gripe.

Abrígate bien para el frío

Las rutinas de invierno suelen incluir preparar a los niños para el colegio, las actividades o los juegos al aire libre, así que vestirse según el tiempo es una parte importante del día. Los gorros, los guantes, las bufandas, los jerséis y los abrigos de abrigo pueden ayudar a los niños a estar cómodos y protegidos del frío.

Como au pair, es bueno pensar en todo antes de salir de casa. Asegurarte de que los niños vayan bien abrigados y preparados para la temperatura exterior puede hacer que las salidas salgan mejor y que todos estén más a gusto durante todo el día.

Apoya una alimentación saludable y una buena hidratación

Es fácil olvidarse de hidratarse cuando hace frío, pero seguir bebiendo suficiente agua sigue siendo importante durante el invierno. Lo mismo ocurre con las comidas y los tentempiés equilibrados, sobre todo en esas semanas ajetreadas llenas de colegio, actividades y celebraciones navideñas.

Los au pairs pueden fomentar hábitos saludables animando a los niños a beber agua a lo largo del día, ayudando a preparar comidas y meriendas sencillas para ellos y vigilando que mantengan unos hábitos alimenticios regulares. El invierno también es un buen momento para dar ejemplo de equilibrio, disfrutando de platos reconfortantes sin dejar de incluir opciones nutritivas.

Mantente activo, incluso en casa

El frío puede hacer que resulte más difícil mantenerse activo, sobre todo cuando los niños pasan más tiempo en casa. Pero el ejercicio sigue siendo una parte importante de una rutina saludable.

Como au pair, puedes ayudar a los niños a mantenerse activos con paseos, juegos al aire libre cuando el tiempo lo permita, pausas para bailar, juegos de interior o actividades sencillas que los mantengan en movimiento. Mantenerse activo puede favorecer el bienestar tanto físico como emocional en una época en la que las rutinas a veces se hacen más pesadas o estresantes.

Haz que el descanso y la rutina sean una prioridad

El invierno puede ser una época muy ajetreada, sobre todo con las fiestas, los viajes y las actividades escolares. Por eso es tan importante descansar, mantener una rutina y dedicarse a relajarse.

Ayudar a los niños a mantener horarios fijos para las comidas, rutinas para irse a dormir y momentos de tranquilidad puede hacer que los días de invierno sean más llevaderos. Y es igual de importante que las au pairs también se cuiden a sí mismas. Dormir lo suficiente, controlar el estrés y dedicar tiempo a recargar pilas puede ayudarte a sentirte más sana y mejor preparada para apoyar a la familia.

Cuídate tú también

Apoyar a una familia de acogida durante el invierno también significa cuidar de tu propio bienestar. Vivir en el extranjero puede ser emocionante, pero el frío, los días más cortos y las enfermedades típicas de esta época del año pueden suponer un reto.

Dedica tiempo a los hábitos que te ayudan a sentirte bien, ya sea haciendo ejercicio, descansando, quedando con amigos o tomándote un rato para relajarte. Cuando te cuidas a ti mismo, estás en mejores condiciones para cuidar de los demás y disfrutar de tu experiencia como au pair.

Participante Au Pair